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Si en algún momento nos vemos ante la difícil situación de sufrir un embargo, hay una serie de puntos que debemos conocer para entender nuestros derechos y obligaciones en estos casos y qué parte de nuestro patrimonio es susceptible de ser embargada.

Según la Ley de Enjuiciamiento Civil hay un criterio a la hora de realizar un embargo que establece un orden de aquello que puede ser retirado para el pago de una deuda en función de su valor y de lo que suponga para la vida del deudor. En primer lugar, nunca se deberían embargar bienes cuyo valor sea superior a la deuda pendiente, al menos que los bienes del deudor sean todos de valor superior. Esta ley plantea un orden concreto:

  1. Primero podrán embargarse dinero, cuentas corrientes, o de cualquier tipo, lo que viene a ser un embargo de nuestra liquidez.
  2. En segundo lugar podrán ser embargados los créditos, en el acto o a corto plazo, con los que contemos, además de otros valores instrumentos financieros admitidos (el dinero que tengamos prestado por el banco u otra entidad prestamista)
  3. Joyas y objetos de arte (coleccionista)
  4. Rentas que percibamos en dinero, sea de donde sea su origen.
  5. En quinto lugar, intereses, rentas y frutos de toda especie.
  6. En sexto lugar, podrían ser embargados aquellos bienes muebles o semovientes (animales o ganado de cualquier especie). En este punto entran ya las participaciones sociales.
  7. En séptimo lugar se encuentran los bienes inmuebles (casas, propiedades…)
  8. Los sueldos, pensiones y salarios también pueden ser embargados, pero solamente cuando estén por encima del salario mínimo interprofesional y en diferentes proporciones en función de dichos ingresos (y de si son o no la única fuente de ingresos del deudor).
  9. En novena posición entrarían aquellos créditos y valores a los que tengamos acceso en un medio a largo plazo.

Luego debemos saber que existe una serie de bienes inembargables, por ejemplo aquellos que por dictámenes legales o porque expresamente hayan sido declarados así. Tampoco serán embargables:

  • los bienes inalienables, que no puedan venderse.
  • los bienes sacros o relacionados con el culto religioso
  • aquellos muebles y enseres que necesite la persona embargada y su familia en su vida diaria (ropa, alimentos, muebles, menaje…)
  • aquellos instrumentos necesarios para que el deudor lleve a cabo su actividad profesional o artística (instrumentos musicales, libros y otros bienes utilizados en dicho trabajo).
  • ciertas cantidades establecidas como inembargables por la ley.